Parque Rural de Anaga
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El macizo de Anaga es la esquina más antigua de Tenerife: siete millones de años de erosión han convertido un volcán en un laberinto de cuchillos de roca, barrancos que caen al mar y un bosque de laurisilva que la niebla mantiene húmedo todo el año. Es Reserva de la Biosfera desde 2015, y se recorre a pie por caminos que llevan siglos usándose.
Qué es Anaga
Anaga ocupa el extremo nororiental de Tenerife, entre Santa Cruz y el mar. Es la parte más vieja de la isla, y se nota: donde el resto de Tenerife tiene laderas largas, aquí el relieve está roto en crestas afiladas y barrancos profundos que bajan a calas de arena negra. Esa topografía es la que ha protegido al bosque, porque hizo imposible convertirlo en cultivo.
Lo que sobrevive arriba es monteverde —laurisilva y fayal-brezal—, un tipo de bosque que cubrió el sur de Europa hace millones de años y que hoy solo queda en la Macaronesia. No vive de la lluvia sino de la niebla: los alisios empujan un mar de nubes que se engancha en las cumbres, y las hojas lo peinan y lo dejan caer al suelo gota a gota. A esa lluvia que no llueve se la llama precipitación horizontal, y es la razón de que el suelo esté mojado en agosto.
La UNESCO lo declaró Reserva de la Biosfera en 2015 por dos motivos a la vez: la concentración de especies que no existen en ningún otro sitio, y el hecho de que siga habiendo gente viviendo en los caseríos, trabajando las medianías y manteniendo los caminos. Anaga no es un parque vacío, es un paisaje habitado.
Qué hay que ver
Cruz del Carmen es la puerta de entrada natural: allí están el centro de visitantes, un mirador sobre el valle de La Laguna y el arranque del Sendero de los Sentidos, tres itinerarios cortos y combinables por el bosque cerrado, el primero de ellos sobre pasarela accesible con silla de ruedas y con carrito.
Desde la carretera de la cumbre se encadenan miradores —Pico del Inglés, Jardina, El Bailadero— que en un día limpio dejan ver las dos vertientes de la isla a la vez, y en un día de nubes dejan ver el mar de nubes por debajo, que es casi mejor. Hacia el norte, Taganana y su costa: Roque de las Bodegas, Benijo y la playa de Almáciga, con los roques recortados contra el Atlántico.
Y los caseríos, que son la otra mitad de Anaga: Chamorga, Afur, Taborno, El Batán. Se llega por carreteras estrechas y lentas, y varios de ellos solo se comunican entre sí andando, por los caminos que siguen siendo el transporte real del macizo.
Antes de ir
- Se entra libremente: Anaga es parque rural, no hay taquilla ni entrada. Lo que sí está regulado es algún sendero concreto, y se consulta en la web del Cabildo de Tenerife.
- La niebla forma parte del sitio y no es mal tiempo. Puede hacer sol en Santa Cruz y estar el monte cerrado a veinte minutos de coche.
- Calzado cerrado y con suela: los caminos del bosque están casi siempre húmedos y las piedras resbalan.
- Las carreteras son estrechas y con muchas curvas, y los aparcamientos de Cruz del Carmen y de las playas del norte son pequeños y se llenan temprano los fines de semana.
- Hay guagua desde Santa Cruz y desde La Laguna a buena parte del macizo; en temporada alta suele ser más cómodo que el coche.
Dónde está
Monte de Las Mercedes, TF-12, Km 6, 38294 La Laguna, Santa Cruz de Tenerife
San Cristóbal de La Laguna · 38294
Horario
- lunes, Abierto 24 horas
- martes, Abierto 24 horas
- miércoles, Abierto 24 horas
- jueves, Abierto 24 horas
- viernes, Abierto 24 horas
- sábado, Abierto 24 horas
- domingo, Abierto 24 horas
Según Google Maps el 30 de agosto de 2026. Puede haber cambiado.
Clasificación
Senderismo · «reserva natural»
Deducida de la etiqueta de Google.