Things to Do in Canary Islands

Anaga, el bosque que bebe de la niebla

El macizo de Anaga, en el extremo nordeste de Tenerife, es Reserva de la Biosfera de la Unesco. Lo que se visita allí no es un bosque cualquiera: es laurisilva, un tipo de selva que en Europa desapareció hace millones de años y que aquí sobrevive porque la niebla le da de beber.

Las crestas del macizo de Anaga, en el noreste de Tenerife

Un bosque que se riega solo

La laurisilva no vive de la lluvia. Vive de la precipitación horizontal: el alisio empuja la niebla contra la ladera, la niebla se enreda en las hojas y el agua gotea al suelo. Es agua que ningún pluviómetro registra, y es la razón de que el bosque esté verde en un archipiélago subtropical.

Por eso el musgo cuelga de las ramas y por eso el suelo está siempre húmedo. Y por eso, cuando visitas Anaga con niebla, no estás teniendo mala suerte: estás viendo el sistema funcionando.

Lo que hay que saber antes de ir

  • Las carreteras son estrechas y con muchas curvas. El macizo es antiguo y está profundamente erosionado en crestas y barrancos. Los tiempos que da un navegador se quedan cortos.
  • La niebla reduce la visibilidad de golpe. No es una excepción, es lo normal en la parte alta.
  • Hace más frío de lo que dice el termómetro de la costa. La humedad se te mete dentro; una camiseta no basta ni en verano.
  • Los senderos resbalan. Suelo húmedo, raíces y piedra volcánica pulida. Calzado con suela agarrada, no zapatillas de calle.

Por qué es distinto de cualquier otro bosque que hayas visto

Anaga es geológicamente lo más viejo de Tenerife: se formó antes que el Teide. Ese tiempo de más es el que ha tallado el laberinto de crestas y el que ha permitido que aparezcan especies que no existen en ningún otro sitio del mundo. No es paisaje bonito: es un lugar con endemismos, y ese es el motivo de la figura de protección.

Cómo encajarlo en un viaje de playa

Anaga está en la punta contraria a las zonas turísticas del sur. Se llega, pero es un día entero, no una escapada de media mañana. Si solo tienes una jornada para el norte, elige entre Anaga y el Teide: son dos mundos y ninguno se ve con prisa.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena ir a Anaga con niebla?

Sí, y es cuando el bosque se entiende. La laurisilva se alimenta de precipitación horizontal: la niebla condensa en las hojas y gotea al suelo. Con niebla se ve el mecanismo que mantiene el bosque; lo que se pierde son las vistas panorámicas de las crestas.

¿Es Anaga un parque nacional?

No. Anaga es Parque Rural y Reserva de la Biosfera de la Unesco. El parque nacional de Tenerife es el del Teide, en el centro de la isla. Son dos espacios protegidos distintos, con normas distintas y a hora y media de distancia entre sí.

¿Puedo ver Anaga y el Teide el mismo día?

Es posible sobre el mapa y mala idea en la práctica. Están en extremos opuestos, las carreteras de Anaga son lentas por su trazado y cada uno pide horas. Con un solo día disponible, conviene elegir uno.